La Agencia Reguladora del Transporte del Estado de Campeche (ARTEC) atraviesa uno de sus peores momentos y el nombre que se repite en el centro de la tormenta es el de su director, Eduardo Zubieta Marco, a quien transportistas de todo el estado califican como un fracaso total al frente de la institución.
Los problemas se acumulan y no son menores: conflictos graves con el sistema Ko’ox, enfrentamientos con taxistas, choques constantes con plataformas digitales como DiDi e InDrive, y un caos operativo con los pochimóviles. Lejos de poner orden, ARTEC parece navegar sin brújula.
En Campeche, Escárcega y Ciudad del Carmen, la percepción es la misma. Entre los propios agremiados del transporte se repite una frase lapidaria:
“A Zubieta Marco le quedó grande la yegua”.
Otros se hacen la pregunta que hoy recorre pasillos y calles:
“¿No puede o no lo dejan trabajar?”
Las críticas no se quedan en lo administrativo. Transportistas aseguran que en reuniones con el director la sensación es de desconfianza total.
“Tartamudea tanto que sentimos que nos está mintiendo”, afirman algunos líderes del sector.
La inconformidad sube de tono cuando señalan que su nombramiento habría sido meramente decorativo:
“Lo pusieron solo para tapar el ojo al macho. Hay gente más arriba que manipula el transporte a su antojo”.
La comparación con administraciones pasadas es inevitable.
“El anterior director, López Gamboa, sí nos apoyaba, sí nos ayudaba. Este flaco no quiere… o no lo dejan”, reclaman.
Mientras tanto, la realidad económica golpea con fuerza, especialmente en Ciudad del Carmen, donde la falta de empleo ha empujado a cientos de ciudadanos desempleados —muchos con vehículos de alta gama como Audi, BMW, Mercedes Benz, Tahoe— a refugiarse en las aplicaciones de transporte. Sin regulación clara de tarifas, denuncian que ya no se gana ni para la gasolina.
La frase más dura resume el sentir generalizado:
“En realidad no existe un director en ARTEC; es el gobierno quien decide qué se hace y qué no”.
Los señalamientos son numerosos y cada vez más fuertes. Por ello, transportistas del estado de Campeche hacen un llamado directo a la gobernadora, la Lic. Layda Sansores San Román, y a la secretaria de Gobierno, Lic. Liz Hernández, para que designen a una persona capaz, con carácter y con claridad sobre el objetivo real por el cual fue creada ARTEC.
Porque hoy, para miles de trabajadores del volante, ARTEC no regula: estorba; no ordena: confunde; y no dirige: improvisa. Y el desgaste social, económico y político ya es inocultable.




