El IMSS refleja un cambio de rumbo tras años de caída
Durante más de una década, Campeche vivió una lenta pero constante erosión del empleo formal, marcada por la dependencia petrolera y decisiones políticas que terminaron por golpear directamente a miles de familias. Hoy, las cifras oficiales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) muestran un punto de quiebre: el empleo asegurado no solo dejó de caer, sino que se mantiene por encima de los niveles registrados en el sexenio anterior.
Bajo la administración de la gobernadora Layda Sansores San Román, el número de trabajadores afiliados al IMSS se ha sostenido por arriba de los registros heredados de los gobiernos de Alejandro Moreno Cárdenas y Carlos Miguel Aysa González, de acuerdo con estadísticas de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS).
Entre 2022 y 2025, Campeche registró 134,770; 141,493; 141,386 y 132,421 trabajadores asegurados, respectivamente. Estas cifras no son menores si se considera el contexto adverso que enfrenta la entidad: la caída constante de la actividad petrolera en la Sonda de Campeche, una de las principales fuentes históricas de empleo. Aun así, el impacto positivo de la construcción del Tren Maya permitió contener el desplome y generar miles de empleos formales.
El desplome heredado
El contraste con el pasado es contundente. Durante el sexenio de Alejandro Moreno Cárdenas, Campeche sufrió uno de los mayores colapsos laborales de su historia reciente. En 2016, primer año de su gobierno, el número de trabajadores afiliados al IMSS cayó de un promedio anual de 144,862 en 2015 a 126,951, una pérdida de casi 18 mil empleos formales en un solo año.
La causa principal fue la abrupta caída de la explotación petrolera en aguas nacionales frente a Campeche, derivada de la fallida Reforma Energética, aprobada por el propio Moreno Cárdenas cuando fungía como senador. Lejos de detonar desarrollo, la reforma profundizó la crisis laboral en una entidad altamente dependiente del sector energético.
La tendencia negativa continuó en los años siguientes:
- 2017: 120,230 trabajadores asegurados
- 2018: 123,204
- 2019: 131,081 (año en el que Moreno Cárdenas solo gobernó seis meses)
Incluso en ese breve periodo de 2019, los registros mensuales reflejan un crecimiento lento y frágil, sin lograr recuperar los niveles previos al colapso.
Un sexenio de transición sin repunte real
Con la llegada de Carlos Miguel Aysa González, Campeche no logró un verdadero despegue laboral. En 2020, los afiliados al IMSS fueron 128,460, y en 2021, 130,157, cifras que, si bien muestran una leve recuperación, se mantuvieron por debajo de los niveles actuales.
Más empleo formal, más estabilidad social
Hoy, los números hablan por sí solos. Mantener el empleo formal por encima de los registros del pasado no solo representa una estadística favorable, sino seguridad social, acceso a salud, pensiones y estabilidad económica para miles de familias campechanas.
En un estado golpeado por la desindustrialización petrolera, el empleo formal se ha convertido en un indicador político y social clave. Las cifras del IMSS reflejan que Campeche atraviesa una etapa de transición económica, donde la obra pública federal y la diversificación productiva comienzan a sustituir un modelo agotado.
El reto, sin embargo, sigue siendo enorme: transformar estos empleos temporales en desarrollo sostenible y garantizar que el crecimiento laboral no dependa únicamente de megaproyectos, sino de una economía local fortalecida.
Lo cierto es que, por primera vez en años, Campeche dejó de perder empleo formal. Y eso, en un estado que tocó fondo, no es un dato menor: es un mensaje político claro y una señal de que el rumbo cambió.




