DEMAR, al borde del colapso: trabajadores denuncian abandono mientras crece la incertidumbre por el futuro de la empresa

Ciudad del Carmen, Campeche.– La incertidumbre, el enojo y la desesperación se han apoderado de decenas de trabajadores de DEMAR Instaladora y Constructora, quienes aseguran que la empresa atraviesa una de las peores crisis de su historia, marcada por despidos, adeudos laborales y una profunda falta de información sobre el futuro de la compañía.

De acuerdo con testimonios de trabajadores, existe el temor de que DEMAR suspenda definitivamente sus operaciones en Ciudad del Carmen a partir del próximo 15 de agosto. Según estas versiones, la empresa enfrenta desde hace varios meses una revisión por parte del Servicio de Administración Tributaria (SAT), mientras personal de fiscalización permanece en sus instalaciones ubicadas en el Puerto Industrial de Ciudad del Carmen.

A las afueras de la empresa, trabajadores esperan el pago de salarios atrasados y sus respectivos finiquitos. Sin embargo, denuncian que mientras algunos directivos y personal de alto nivel estarían recibiendo liquidaciones por montos elevados, cientos de empleados continúan esperando el dinero que, afirman, les corresponde por ley.

La indignación también creció entre los empleados por el reparto de utilidades recibido este año, ya que varios aseguran haber percibido cantidades de apenas 10, 20 o 26 pesos, situación que consideran una burla para quienes durante años participaron en proyectos multimillonarios de la compañía.

Las dificultades actuales de DEMAR se suman a los antecedentes legales que han rodeado a la empresa en los últimos años. En 2022, instalaciones de la compañía fueron aseguradas durante acciones realizadas por autoridades federales, en un contexto relacionado con investigaciones y procedimientos judiciales contra su propietario, Denis Antonio Chow Flores.

Además, trabajadores y diversas publicaciones han señalado que actualmente DEMAR ya no cuenta con contratos vigentes con Petróleos Mexicanos (PEMEX), lo que representaría un duro golpe para una empresa que durante años fue una de las principales contratistas del sector petrolero nacional.

Información pública indica que DEMAR obtuvo contratos con PEMEX por un monto acumulado cercano a los 19 mil 765 millones de pesos a través de siete contratos celebrados en diferentes administraciones federales. Entre ellos figura un contrato superior a los cinco mil millones de pesos para trabajos de instalación, procura, dragado, tendido e interconexión de cables eléctricos submarinos en la Sonda de Campeche.

Diversos sectores han cuestionado la forma en que algunos de esos contratos fueron asignados, particularmente aquellos otorgados mediante adjudicación directa o invitación restringida, mecanismos que históricamente han generado debate sobre la transparencia en el gasto público.

Mientras tanto, quienes durante años levantaron plataformas, realizaron obras costa afuera y sostuvieron la operación de la empresa aseguran sentirse completamente abandonados. Para ellos, el verdadero costo de esta crisis no se mide en miles de millones de pesos, sino en familias que hoy enfrentan desempleo, incertidumbre y la falta de ingresos para cubrir sus necesidades básicas.

Si las denuncias de los trabajadores se confirman, el posible cierre de DEMAR marcaría el final de una de las contratistas petroleras más importantes que operaron en Ciudad del Carmen y abriría nuevas interrogantes sobre el destino de los recursos públicos, el cumplimiento de las obligaciones laborales y las responsabilidades que, en su caso, correspondan a directivos y autoridades.

Hoy, mientras unos esperan cuantiosos finiquitos, otros permanecen afuera de las instalaciones esperando simplemente que les paguen lo que trabajaron. Esa es la imagen que, según denuncian los propios empleados, resume el desenlace de una empresa que alguna vez manejó contratos multimillonarios y que ahora enfrenta una de las crisis más profundas de su existencia.

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