Mientras a los palaperos les caen clausuras, una obra de material avanza en plena Playa Norte.
En Playa Norte, sobre el Malecón Costero, entre el restaurante El Cevichito y El Pelón Sinaloense, en el sitio donde anteriormente funcionaba el conocido espacio familiar El Tuhuetano, se levanta una construcción de block y cemento que, según información recibida por este medio, estaría relacionada con la diputada Dalila Mata Pérez.
El problema no es quién sea la propietaria o qué cargo ocupe.
El problema es si tiene o no los permisos que cualquier ciudadano necesita para construir en esa zona.
De acuerdo con el señalamiento recibido, en el lugar se estaría construyendo una casa de material, además de una estructura que sería utilizada como cocina y una cabaña de mayores dimensiones.
Y aquí surge la pregunta que merece una respuesta pública:
¿Cuenta esta obra con la concesión federal, permisos ambientales y licencia de construcción correspondientes?
Un denunciante que pidió mantener el anonimato por temor a represalias cuestionó el trato desigual que, asegura, reciben los pequeños comerciantes de Playa Norte:
“A nosotros nos revisan hasta el último detalle y nos clausuran las palapas. Pero aquí una construcción de material avanza y nadie dice nada”.
La inconformidad es entendible: si una obra está dentro de Zona Federal Marítimo Terrestre (ZOFEMAT), no basta con levantar paredes y techo. Debe acreditarse jurídicamente el derecho de ocupación y contar con las autorizaciones que correspondan.
¿Y LOS PERMISOS?
Si la construcción efectivamente se encuentra dentro de ZOFEMAT, resulta indispensable aclarar públicamente:
1. ¿Existe una concesión vigente para ocupar ese espacio federal?
2. ¿Quién aparece como titular de dicha concesión?
3. ¿Existe licencia municipal de construcción para la obra?
4. ¿Cuenta con las autorizaciones ambientales que correspondan?
5. ¿Qué autoridad inspeccionó el sitio y qué determinó respecto de la obra?
Porque una cosa es construir una estructura temporal y otra muy distinta levantar una construcción permanente de block y cemento en una zona costera que se encuentra sujeta a regulación federal y municipal.
LA SEGUNDA OCASIÓN QUE GENERA PREGUNTAS
Y no es la primera vez que la diputada Dalila Mata queda en el centro de señalamientos relacionados con construcciones o utilización de espacios en Playa Norte.
Por eso, en esta ocasión las autoridades competentes deberían hacer algo muy sencillo:
IR, INSPECCIONAR Y MOSTRAR LOS DOCUMENTOS.
No se trata de política partidista.
No se trata de grillas.
No se trata de ataques personales.
Se trata de saber si la ley se aplica igual para todos.
Porque si a un ciudadano común le colocan sellos de clausura por una irregularidad, pero una funcionaria puede construir una obra de material en la misma zona sin que exista una inspección pública, entonces la pregunta inevitable es:
¿TENEMOS UNA LEY PARA TODOS O UNA LEY PARA LOS QUE TIENEN PODER?
La diputada Dalila Mata tiene todo el derecho de aclarar públicamente la situación y mostrar los permisos correspondientes.
Y las autoridades tienen la obligación de informar si la construcción cumple o no con la normatividad.
Playa Norte no necesita privilegios. Necesita que las reglas sean iguales para todos.





