El ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, compareció esta madrugada ante la población del país para llamar a la calma a los ciudadanos y denunciar una “masacre” provocada por los ataques de EEUU que sirvieron de cobertura a la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y de su mujer, la primera dama Cilia Flores.
“Aquí hay un pueblo organizado que sabe qué hacer”, declaró Cabello en su comparecencia en la calle, rodeado de fuerzas de seguridad, y ataviado con casco y chaleco antibalas.
“Llamo a la calma de nuestro pueblo. Confíen en el liderazgo, en la dirigencia del alto mando político y militar para la situación que estamos atravesando. Mucha calma, que nadie caiga en el desespero para facilitarle las cosas al enemigo invasor, terrorista, que nos atacó cobardemente”, aseveró Cabello.
El dirigente chavista instó a la ciudadanía a mantener la calma, evitar provocaciones y no caer en la desesperanza, antes de pedir la intervención internacional ante lo que describió como un “ataque cobarde” y una “masacre”.
“Esperamos que el mundo se pronuncie sobre este ataque contra civiles”, añadió. “Un ataque cobarde mientras la gente dormía, un ataque a civiles, una masacre. ¿Van a ser los organismos internacionales cómplices?”, manifestó Cabello, si bien todavía no hay cifras oficiales sobre las bajas causadas por los ataques norteamericanos.
También el fiscal general del país, Tarek William Saab, se pronunció en los mismos términos: confirma heridos graves y víctimas mortales pero no acabó de precisar una cifra exacta.
“Hay víctimas inocentes que resultaron mortalmente heridas y otras murieron a causa de este criminal ataque terrorista”, declaró Saab.
Entre las primeras reacciones internacionales destaca la del presidente de Colombia, Gustavo Petro, también objetivo de Estados Unidos, quien declaró en su cuenta de X que lo que está ocurriendo ahora mismo es un “bombardeo” sobre la capital de Venezuela y solicitó la intervención inmediata de las instituciones internacionales, comenzando por el Consejo de Seguridad, del cual su país forma parte desde el 1 de enero.
“En este momento bombardean Caracas. Alerta a todo el mundo atacó a Venezuela. Bombardean con misiles. Debe reunirse la OEA y la ONU de inmediato”, manifestó Petro, inmediatamente antes de llamar a una convocatoria “de inmediato” del Consejo de Seguridad para “establecer la legalidad internacional de la agresión sobre Venezuela”.
También el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció igualmente un “criminal ataque de EEUU a Venezuela” y demandó de manera “urgente” una “reacción de la comunidad internacional. “Nuestra zona de paz está siendo brutalmente asaltada. Terrorismo de Estado contra el bravo pueblo venezolano y contra Nuestra América. Patria o Muerte ¡Venceremos!”, publicó en su cuenta de X.
El Gobierno venezolano declaró el estado de movilización general y de emergencia nacional con el despliegue inmediato del mando de defensa “en todos los estados y municipios del país”.
Maduro el comienzo de una ofensiva diplomática con la presentación de las correspondientes denuncias del ataque ante el Consejo de Seguridad de la ONU, la Secretaría General de la ONU, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y el Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) para “exigir la condena y rendición de cuentas del Gobierno estadounidense”.
El Gobierno venezolano avisa por último que “en estricto apego al artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, Venezuela se reserva el derecho a ejercer la legítima defensa para proteger a su pueblo, su territorio y su independencia” y convoca finalmente a “los pueblos y gobiernos de América Latina, el Caribe y el mundo a movilizarse en solidaridad activa frente a esta agresión imperial”.




