Alasia
La imagen de una joven extranjera caminando sin destino claro por distintos sectores de la Isla se ha vuelto cada vez más frecuente en los últimos días, despertando comentarios, especulaciones y, sobre todo, preocupación entre habitantes de Ciudad del Carmen. Su nombre es Alasia, una mujer de origen británico cuya historia, contada por ella misma, refleja abandono, desorientación y una prolongada situación de vulnerabilidad.
Ciudadanos han reportado su presencia en calles céntricas, parques, zonas comerciales y espacios públicos, donde suele permanecer por horas o trasladarse de un punto a otro cargando pocas pertenencias. El contacto con ella ha generado percepciones contrastantes: mientras algunos señalan que su actitud puede ser hostil, altanera o impulsiva, otros aseguran que se trata de una joven educada y accesible, cuya conducta cambia dependiendo del momento y las circunstancias.
Más allá de estas versiones, quienes la han observado coinciden en que Alasia no cuenta con un lugar fijo donde vivir ni con una red de apoyo visible. Su aspecto físico y su manera de expresarse evidencian un desgaste emocional y social acumulado con el paso del tiempo.
De acuerdo con el relato que ha compartido con varias personas, Alasia es originaria del Reino Unido y afirma haber llegado a México hace cerca de cuatro años. Narra que su ingreso al país ocurrió tras viajar a Cancún, donde asistiría a una reunión con amigos; sin embargo, asegura que fue abandonada en ese destino turístico, quedando sin recursos ni respaldo en un país que no conocía.
Posteriormente —siempre según su versión— estableció contacto con un grupo de personas que se ganaron su confianza, pero que terminaron aprovechándose de su situación, trasladándola hasta Nuevo Progreso, donde nuevamente quedó sola. Desde entonces, refiere haber recorrido distintas ciudades del país, sobreviviendo en condiciones precarias y sin lograr contacto con su familia ni recibir ayuda formal de alguna representación consular.
Alasia manifiesta hablar inglés británico y chino, y señala que llegó a Ciudad del Carmen hace aproximadamente dos semanas. Durante este tiempo, ha dormido en distintos puntos de la ciudad, dependiendo ocasionalmente del apoyo de ciudadanos que le ofrecen alimento o algún tipo de ayuda.
Hasta ahora, no existe información oficial que confirme la intervención de autoridades migratorias, de seguridad o del consulado correspondiente. No obstante, el caso ya genera inquietud social, especialmente entre quienes consideran urgente que se le brinde atención humanitaria, médica y psicológica, además de apoyo para esclarecer su situación legal.
La ciudadanía ha comenzado a hacer un llamado solidario para que, en caso de que algún familiar, amigo o conocido logre identificarla o tenga información que ayude a localizar a sus seres queridos, se acerque a las autoridades competentes para canalizar la ayuda necesaria.
Mientras tanto, Alasia continúa siendo vista entre el ir y venir cotidiano de la ciudad, convertida en un recordatorio visible de las historias de abandono que, lejos de los reflectores, se desarrollan en silencio y esperan, quizá, una oportunidad para cambiar de rumbo.




