Petróleos Mexicanos eliminó el nombre de Campeche de su Base de Datos Institucional como “estado petrolero” y lo sustituyó por la genérica categoría de “Aguas Territoriales”. En los hechos, la producción de crudo costa afuera, frente a Ciudad del Carmen, ya no será asignada al estado, pese a que la región sigue generando alrededor del 46% del petróleo nacional.
El problema no es menor: esa base de datos es la que Pemex utiliza para distribuir beneficios extraordinarios a los estados productores, como donaciones, programas PACMA y recursos del Fondo de Hidrocarburos. Con esta modificación, Campeche queda fuera del reparto, a pesar de que su territorio marítimo continúa sosteniendo gran parte de la producción del país.
La decisión representa un golpe directo a la economía estatal y, especialmente, a Ciudad del Carmen, cuya actividad depende del sector petrolero. Para muchos, la medida es vista como una traición a los carmelitas, que siguen aportando riqueza energética mientras los beneficios se diluyen en la categoría de “Aguas Territoriales”.
En resumen: Campeche sigue produciendo petróleo, pero ya no contará como estado petrolero cuando se repartan los apoyos. Un cambio técnico en el papel, pero con consecuencias económicas muy reales.




